martes, 7 de enero de 2014

Ávaro José Fuentes. El seductor



Por: Diego Rodríguez, para Esquire Colombia

Director Editorial: Francisco Escobar

Fotografía: Ricardo Pinzón Hidalgo






HA SIDO UNA PACIENTE ESPERA. Al caleño Álvaro José Fuentes, presidente del Grupo McCann Colombia, no le agradan mucho las entrevistas ni las sesiones fotográficas. Pero después de varios meses de insistencia aceptó esta cita. Por unos segundos recuerdo todo lo que les he escuchado, a distintas mujeres, sobre él: “papacito, bizcocho, delicia; yo lo compartiría con otras sin problema...”, y hubo otras frases y expresiones que por autocensura no voy a poner en la refinada sección Business Class. Fuentes es un tipo afortunado y envidiado. Nació con la pinta y el talento que muchos quisieran tener. Sabe manejar una de las armas más importantes en la vida y, claro, en la publicidad: la seducción.

El ascensor de su oficina evoca un vagón del metro de Manhattan. Las paredes que lo rodean completan esta ambientación. “Empezó como un capricho mío, una tomadera de pelo: una ducha con azulejos, sifón, regadera, cortina plástica y hasta estropajo. Dio mucho que hablar y confirmó la idea de que, si este es un lugar donde vive la creatividad, pues sus espacios deben transmitirlo. Ha sido chimenea en Navidad, álbum de Panini en el Mundial, y ahora, como ve, vagón de McCann Grand Central, idea que se ha replicado en Brasil y otros mercados”.

Su oficina, que está intencionalmente ubicada en el centro del piso, tiene paredes de vidrio y dos entradas con las puertas siempre abiertas. Hay libros interesantes, revistas (tiene Esquire Colombia a su lado), trofeos de automovilismo, cascos; en una mesita se ve una pequeña camioneta hippie (una VW Combi del 69). Desde su sofá de cuero se puede apreciar el acelere de toda su gente, que no para de moverse de un lado a otro. “Casi no lo logramos, pero bueno, acá estamos, qué hay que hacer, dispare…”, me dice. 

Fuentes es el segundo de cinco hermanos, quiso estudiar ingeniería aeronáutica o ser arquitecto, pero terminó matriculándose en publicidad en el Politécnico Grancolombiano. Cuando estaba en quinto semestre empezó sus prácticas en McCann y poco después lo contrataron como ejecutivo de cuentas. “Ahí conocí a Alberto Villar-Borda (quien presidía la compañía en ese entonces) y a Francisco Samper (actual presidente de Lowe/SSP3), dos personas que quiero y admiro y a quienes debo, en buena parte, el amor por este oficio”. Ascendió en la empresa y llegó a la presidencia cuando Paul Mejía –su amigo y jefe por varios años– se fue a ocupar el mismo cargo en México.

Hoy Álvaro es el responsable de la operación de esta multinacional en Colombia y tiene a su cargo 230 empleados que cada día deben crear importantes campañas publicitarias. “Admiro su talento y compromiso. Más que inspirarlos, hay que estimularlos, hacer que se estimulen entre ellos (risas), conseguir que trabajen en equipo”. Dentro de sus clientes figuran grupos financieros, compañías automotrices, productos alimenticios y de belleza, compañías de venta al por menor, entidades del Gobierno, entre otros. Muchos recordarán campañas de McCann como la de la camioneta Chevrolet en el aguacero, o la más reciente de Chiclets, “Profesor Ramírez”, que ha revolucionado la marca y agitado las redes sociales. Bajo su liderazgo se ha duplicado el tamaño de la operación de McCann en el país, ha alcanzado el tercer lugar dentro de la red en la región, el segundo lugar en el escalafón de las 100 empresas de la industria publicitaria en Colombia, y ha conseguido múltiples premios de creatividad y efectividad. 

TIENE UNA HIJA, SOFÍA. “Es una maravilla de china, muy cómplice; es mi definición de felicidad”. Ha salido con varias de las mujeres más famosas y bonitas del país, entre ellas Taliana Vargas y Adriana Tarud –ahora se dice que anda con una bella modelo eslovaca–. Reconoce que es algo impuntual (“trato de ser cumplido pero casi siempre algo se me atraviesa”). Quienes trabajan a su lado lo definen como un líder exigente, pero carismático y conciliador. Sin embargo, él afirma que es tímido. Lo que más le gusta de su oficio es que lo reta a hacer cosas nuevas cada día, lo que menos le agrada son las jornadas interminables de trabajo. En la relación con su equipo y en su visión del negocio respeta la idea de que “es bueno ser importante, pero es más importante ser bueno”. Siempre recuerda lo que tiempo atrás le dijo un profesor: “lo que no aguanta tomarse en broma, no merece tomarse en serio” (cuentan que sus bromas o pegas eran famosas en la oficina). Le causa una gran felicidad saber que sus ideas y las de su equipo tienen impacto en la cultura popular, como las campañas de Coca-Cola (en las que participó durante años), o las del ejército de “Los héroes en Colombia sí existen”, que incluye la idea suya del saludo de los soldados con el dedo pulgar en la carretera.

Aparte de estar montado en su moto KTM 350 los fines de semana, bien sea en Guatavita, Villa de Leyva, Nemocón, Guasca o en cuanta trocha abierta lo rete en la sabana o en el exterior (ha corrido en Brasil, Chile y México), también juega squash, golf (“soy pésimo pero me encanta”), bucea, escala y hasta ha ganado campeonatos de automovilismo. Se viste muy elegante, pero no se casa con las marcas (tal vez con excepción de su reloj Calibre de Cartier); usa cada vez menos corbata: “La corbata, casi por definición, lo amarra a uno, y en un negocio de apertura como este, a veces resulta contradictorio”. Es un buen comensal aunque no soporta las ostras. Le asusta la traición, le sacan la piedra la mediocridad y la mala ortografía. 

Antes de marcharme, y me salto la barrera de entrevistador a entrevistado; de hombre a hombre, curioso, le pregunto por su secreto. ¿Cuál secreto? Pues el más importante de todos, ¿cómo hace para“levantar” tanto? Se ríe. Contesta: “quien tenga ese secreto, que lo comparta, le haría un favor a la humanidad”. 



lunes, 2 de diciembre de 2013

Otra líder de la industria publicitaria, Dorotea, 35 años trabajando en la cafetería de Leo Burnett Colombia


Si hay alguien que conozca al publicista, esta es Dorotea, una señora que considera su trabajo un hobby, y al profesional de este oficio, una persona a la que le toca muy duro, muy duro. La publicidad vista con otros ojos.




jueves, 26 de septiembre de 2013

El presidente de McCann, Álvaro José Fuentes, noticia en desarrollo


"Lo que se necesitan son cojones": Fantástica, la agencia local independiente


César y Daniel, se dieron a la difícil tarea de crear una agencia de publicidad con otro enfoque y el experimento les ha salido bastante bien. Brillaron en el Festival El Dorado y las cuentas que han aterrizado en su oficina han sido el fruto de licitaciones ganadas compitiendo contra multinacionales que los multiplican en integrantes. Esta es su historia.


jueves, 19 de septiembre de 2013

La cuota colombiana en el festival publicitario, El Ojo de Iberoamérica


Arrancó el festival publicitario El Ojo de Iberoamérica y Colombia, no es la excepción en este importante certamen que se celebra en Buenos Aires el 5, 6 y 7 de noviembre de 2013. Conozca las impresiones de la cuota colombiana: Giovanni Martínez de Sancho BBDO y John Raúl Forero de Ogilvy Colombia. Conferencista, Francisco Samper de Lowe SSP3.


"Hace años empezamos a creer en el tema de la innovación": Nelson Garrido, presidente de OMD Colombia



Este líder de la industria publicitaria nos habla de los medios de comunicación desde su compañía, la central de medios OMD, la primera empresa en Colombia que ha logrado alcanzar el título de "la más efectiva del planeta", según la prestigiosa firma Effie Awards. Además de estar la mayor parte del tiempo dirigiendo este importante negocio que también mueve la economía del país,  Nelson hace arte, y lo más importante, le saca tiempo a Dios. Esto nos contó:



Hace 5 años partió un grande de la publicidad, Hernán Nicholls



"Fue ayer el día de los publicistas, según la novísima advocación católica que escogió a Bernardino de Siena, un santo nervioso y persuasivo, como patrón de tan inquietos profesionales.  En Colombia ha progresado vertiginosamente la publicidad.  A más de 500 millones de pesos asciende ya el presupuesto anual de la inversión, hecha a través de los lógicos canales de las agencias del oficio. Que las hay en grande, en todas partes, y en grandes cantidades, nacionales en su mayoría y algunas extranjeras, pero con el noventa por ciento de personal Colombiano.  La publicidad, considerada como el sexto poder (el quinto está reservado para la prensa) y como el sexto sentido (el séptimo está reservado a la intuición) en el vivaz mundo de los negocios, ha ido, como es lógico de mano del desarrollo industrial y comercial del país, cimentando en unos casos ese avance, fomentándolo en muchos más, mediante su eficacia primordial que crea necesidades y canaliza deseos y con sus beneficios en la mejora de las calidades de los productos y la fijación de precios justos.  A la publicidad le está reservada pues una parte fundamental en la expansión industrial Colombiana.  Sera decisiva para el éxito de viraje de noventa grados que nuestra economía tiene que dar en el futuro inmediato.

Lo calamitoso y urgente de nuestros problemas, exige de los publicistas que actúen ya, con su profunda labor de persuasión, sobre los consumidores Colombianos para lograr de ellos confianza y preferencia de los productos nacionales.  Porque en la mayoría de los casos, podría casi decirse que los Colombianos tenemos una industria y unos productos que no nos merecemos.  A tal punto llega el desdén hacia la etiqueta local, el rechazo a la manufactura nuestra, el desgano con que se consume el artículo Colombiano.  Es bien conocido el truco de muchos fabricantes, basado en esa actitud de colocarle marcas y señuelos extranjerizantes a sus Colombianos artículos, para alcanzar el entusiasmo y este concretarlo en ventas.  Que es todo esto sino una endeble conciencia de lo propio, un nacionalismo feble, tímido, huidizo?

Se necesita que los publicistas programen una campaña intensa y extensa, que aproveche todos los medios por donde fluye el mensaje publicitario.  Con la contribución gratuita de esos mismos medios, en espacio, en sonido, en local, en sitio.   Con la colaboración de todos los anunciadores.  Para que esa campaña grave en un martilleo creciente la conciencia del producto Colombiano, que muestre sus ventajas, que demuestre su superioridad aun ante similares extranjeros, que compruebe la conveniencia de consumirlo, la satisfacción de comprarlo.  A medida que fueron industrializándose, países como México, Argentina, Brasil, adelantaron y sostienen aun campañas de este tipo.  Mensajes publicitarios que creen orgullo por la manufactura nacional, que aseguren preferencia y cariño impulsivos de los compatriotas.  En Cuba, antes de que Castro dominara e hiciera innecesario con sus sistema comunista, ¨el vicio burgués de la publicidad¨, todos los anuncios, en prensa o radio, de cualquier producto, exaltaban primero el hecho de que eran Cubanos.

La sola frase ¨Y es un producto Colombiano¨, que sirva de remata a todas las argumentaciones publicitarias, iría conformando, a base de la mágica repetición, una conciencia de lo que vale lo nuestro.  En este orden de ideas, puedan prepararse slogans que con gran fuerza expresiva, enaltezcan, por si mismos la manufactura Colombiana.  Algunas empresas se han inquietado algo en este o parecido sentido.  En Cali ¨Circuito Todelar¨  repite varias veces al día a través de sus emisoras, este leitmotiv: ¨Todelar cree en el progreso de Colombia¨. 

Pero necesitamos una campaña más profunda, más general que convoque un genuino fervor nacionalista.  Un país no puede vigorizare, en ningún campo, si no tienen sus gentes un sentimiento fuerte de nacionalismo.  Se necesita una campaña así, por dosis, que anime a las desconcertadas gentes, que genere un optimismo confiado y prospero.  Para que crean en ellas mismas a través de Colombia, a través de las maravillosas cosas que produce Colombia."  

Hernán Nicholls Santacoloma.

Compartido por mi buen amigo, Eduardo Romero www.romeroads.blogspot.com

miércoles, 28 de agosto de 2013

Los Eljaiek: Abdú y Esteban, padre e hijo, fotógrafos profesionales que ven el negocio con otra óptica


La fotografía publicitaria cambió tan drásticamente gracias al mundo digital, que solo los que se reinventaron y vieron con otros ojos lo que se venía en el negocio, pudieron mantenerse vigentes en la industria y hoy están cada vez más fortalecidos, pese a tener que archivar importantes equipos de varios millones de pesos (como por ejemplo, los respaldos digitales) en sus estudios. En esta entrevista, los Eljaiek, nos contaron ese antes y ese después de la fotografía, la posición de las agencias de publicidad frente al anunciante, la importancia de la academia, y el respeto por la profesión, además, nos dicen cuáles son esos equipos que se necesitan para poder hacer trabajos de calidad para las marcas. 


jueves, 25 de julio de 2013

"Uno no puede hacer todo solo". SAMPER, el nuevo talento musical


SAMPER, es un músico que entiende de marketing musical, además de ser talentoso, sabe que debe crear consigo mismo un producto y una estrategia de comunicación que le permita por etapas ir alcanzando ese sueño de ser músico en un mercado tan competitivo como el colombiano, pero al mismo tiempo, un mercado lleno de muchas oportunidades. Esto nos contó: